Qué complicado es comunicarse

Que complicado es comunicarse

Todos los principios de una comunicación eficaz pueden ser utilizados en cualquier contexto que demande de la misma, ya sea una reunión, un proyecto con personas de otra cultura, en una entrevista, etc. Estos principios son independientes entre sí y prácticos, lo que significa que se puede recurrir a ellos de manera rápida, ante cualquier escenario.

Para ser un gran comunicador lo esencial es saber hacerse entender bajo cualquier circunstancia, distinguirse por las siguientes cualidades:

  1. Desafiar las creencias convencionales.
  2. Firme convicción de las ideas y deseo de transmitirlas.
  3. Conocer el tema en profundidad y defenderlo con firmeza.
  4. Claridad, mensajes simples, concisos y fáciles de entender.
  5. Credibilidad para inspirar confianza.

La comunicación se basa en la presuposición de que el emisor y el receptor poseen un conocimiento de la información que van a intercambiar. Esta suposición requiere que prestemos atención a lo que nuestro receptor espera de nosotros, a sus intereses, sus preferencias por la información que quiere recibir y a lo que cree que se espera de él.

Con frecuencia creemos que nos expresamos con toda claridad y nos asombramos cuando las personas responden de manera distinta a lo esperado. ¿Qué ocurre?, nuestras palabras, silencios, gestos y actitudes tienen consecuencias, nos demos cuenta de ello o no. Para poder expresar algo y tener la probabilidad de obtener los resultados que esperamos, es importante que nos preguntemos:

  • ¿Qué es lo que realmente quiero decir?
  • ¿Para qué lo quiero decir?
  • ¿Cómo lo estoy diciendo?
  • ¿Lo estoy diciendo en el momento y lugar adecuado?

Dado que nuestras visiones de la realidad son muy distintas entre sí, para hacerse entender es necesario definir el ámbito común donde esas visiones pueden encontrarse. Los parámetros lo constituyen:

  • La necesidad. Asegurarse de si el interlocutor necesita la información que le ofrecemos.
  • La frecuencia. Establecer cuántas veces hay que comunicarse con el otro para que, según la información ofrecida, éste actúe en consecuencia.
  • La profundidad de contenido. Determinar cuánta cantidad de información necesita el interlocutor.

La diferencia se encuentra en hablar o comunicarse.

Nacho Cuesta
Coordinador del departamento de Diseño en Grupo CONFORSA

Esta entrada fue publicada en Mercado y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *