Su
carácter participativo, posibilita que todos los trabajadores de la organización, no solamente puedan elegir aquellos cursos que más le satisfagan, sino que también puedan proponer cursos, a sus inmediatos superiores, si éstos lo consideran oportuno, autorizarán para que entren a formar parte de la oferta formativa de la organización.
Todo ello mediante un
sistema automático de comunicaciones y alertas, predefinido desde la dirección de recursos humanos.
A partir de la
oferta realizada desde la dirección, todos los trabajadores (mediante autentificación de claves) de la organización podrán realizar sus peticiones de cursos de formación que de forma automática se integrarán en su departamento y centro de trabajo.
Una vez validados los planes individuales, será el
responsable de formación de la organización quién los consolide en función del presupuesto disponible.